De acuerdo a la dinámica social de finales del milenio la mujer paulatinamente
va tomando un papel protagónico en la vida política, social y económica,
dotada de capacidades propias de su género, en la que la intensidad,
insistencia, ternura, serenidad, constancia, devoción y otras
cualidades definen la autenticidad de ser mujer.
En las reivindicaciones ha puesto en juego su potencialidad y ha ido
reclamando, luchando y ganando la ubicación en los lugares que antaño eran
de exclusividad del hombre, instancias en las que la presencia femenina no era
reconocida por la sociedad.
La mujer: Ser versátil en sus acciones, es el eje de la vida por su rol intrínseco
de madre, que fomenta en su interior el compromiso de dar sin esperar
respuesta, servir como práctica de vida, luchar por defender sus conquistas e
impregnar de amor sus actos, este sello que distingue la nobleza de su
compromiso y entrega en el servicio a sus hermanos, ya que el servicio a los
demás es la esencia misma de la grandeza humana.
Queridas cónyuges y compañeras rotarias, les pido que cualquier actividad
que realicemos estén impregnadas de amor y solidaridad, todas podemos y
debemos servir, ésta debe ser nuestra misión.
Hay instituciones destinadas a la eternidad y una de ellas es Rotary, en el
ajetreado mundo moderno la mujer con la presencia de su carisma que, como
esposas y rotarias hemos asumido el altruismo, la filantropía, el
humanismo, para seguir teniendo presencia en el diario “vivir para servir” que
nos caracteriza; grandiosa labor emprendida desde hace más de cien años, en
la que nunca se negó el consejo, la ayuda, la mano amiga como mística propia
de la vida institucional por lo tanto somos coautoras en el compromiso de
servicio.
Haré hincapié en lo que nos pide nuestro presidente de RI Kalyan Banerjee
que colmemos nuestro año rotario de risa, gozo, felicidad y brindemos por lo
menos tres sonrisas por rotario y cónyuge todos los días, son ocho millones de
sonrisas diarias… ¡qué fantástico sería!. No siempre podemos hacer obras
grandes, pero siempre podemos hacer las pequeñas con mucho amor.